En el medio del bosque

Lunes 19 de diciembre, 2011

Compartimos con ustedes una casa en el bosque por los arquitectos Procter-Rihl. Para un cliente minusválido y su numerosa familia, la casa posee un bajo consumo energético gracias al uso correcto de la aislación. Su forma y materialidad juegan con la arquitectura vernácula de su entorno, pareciéndose por momentos a un granero, por otros a un saltbox, siendo ninguno de los dos.

Nombre / Pull House

Arquitecto / Procter-Rihl - Christopher Procter

Superficie / 240 m2

Ubicación /224 Kipling Road, Brattleboro, Vermont, EE. UU.

Año / 2007

Presupuesto / $350.000 

Construcción / Ford Panel

La casa se enmarca en la tradición vernácula del granero, con un giro en su geometría que le aporta un aspecto contemporáneo. Una de sus esquinas se pliega hacia adentro, generando diagonales en el volumen rectangular. Esto genera una fuerte pendiente en uno de los techos, creando una marcada diagonal en la fachada sur. Estas simples distorsiones crean espacios interesantes en su interior. Uno puede ver en esta casa una típica saltbox del norte de los Estados Unidas o un simple granero, pero ninguna de estas referencias son certeras. 

El cliente, en silla de ruedas, quería una casa moderna de bajo consumo energético lo suficientemente grande para toda la familia y el personal médico. El acceso desde el auto a la casa debía ser sin escalones. También había que considerar las fuertes nevadas invernales y el deseo por resaltar las vistas hacia las montañas. El resultado es una confortable casa de bajo costo, donde un ocupante de gran edad puede vivir sin sacrificios.

Dado que el cliente no quería estufas para calentar la casa, se decidió utilizar principios de calentamiento pasivos. El compacto volumen es eficiente al reducir la superficie en contacto con el exterior, y las ventanas de tres capas fueron cuidadosamente racionadas, utilizándolas especialmente en el lado sur. Las paredes son paneles estructurales aislantes; los techos poseen una aislación de espuma con 24 pulgadas de celulosa colocada entre cerchas. Para la calefacción, se utilizo una losa radiante en la planta baja y en el subsuelo (a ser alimentada en el futuro por paneles solares), y un sistema de ventilación recuperada para los dormitorios. El piso superior no posee calefacción. 

Salvo el subsuelo y la planta baja, el resto de la casa se encuentra realizada en madera manufacturada, proceso en el cual se utilizan de manera eficiente los sobrantes. La estructura fue montada en 10 días, en una maderera a 20 millas del sitio. El gran nivel de aislación, la baja filtración, el correcto uso de las instalaciones y la iluminación CFL de 13w en toda la casa la hicieron meritoria de 5 estrellas en el rating EnergyStar.