Tower Machiya / Atelier Bow Wow
Martes 23 de agosto, 2011Arquitecto / Atelier Bow Wow
Superficie / 58,17 m2
Ubicación / Shinjuku, Tokio, Japón
Año / 2010
Estructura / Steel Frame
Fotografía / Cortesía Atelier Bow Wow
Las densas y mixtas áreas residenciales de Shinjuku están conformadas por lotes fragmentados, ocupados por una gran variedad de casas familiares, edificios de pequeños departamentos y algunos jardines.
Torre Machiya ilustra lo que sostiene Yoshiharu Tsukamoto, cofundador de Atelier Bow-Wow: “El edificio se adapta al lote. La casa de cuatro pisos parece haber sido encajada entre ambos volúmenes.”
Machiya es el nombre que se le da a la casa de madera tradicional de Japón. Estas casas se encuentran en todo Japón, pero se han desarrollado sobre todo en la capital histórica de Kyoto. Originalmente fueron llamadas Unagi no nedoko o nidos anguila por su morfología larga y estrecha, muy limitadas en términos de frente y profundidad. Esta tipología se desarrollo con el aumento de la subdivisión de terrenos del siglo XX. Hoy en día estos terrenos son muy comunes en las ciudades, no sólo en Kyoto, sino también en Tokio.
En el caso particular de la Torre Machiya, el edificio es muy estrecho y limitado en términos de frente y profundidad, al igual que las viviendas tradicionales de ese mismo nombre. El eje vertical de la casa es una respuesta física y real a las características específicas del medio ambiente circundante. La fachada de la planta baja está revestida con un conjunto de lamas de madera. Los Balcones de 45 cm de profundidad de cada nivel del edificio están revestidos con bastidores de acero. En el interior se crearon espacios de una gran variedad de acabados, incluyendo tatami, madera, cemento; y se diseñó una envoltura de metal desplegado que se ubicó en torno a la escalera central, la cual simboliza un sendero del estrecho jardín tradicional (roji) que conduce a los invitados principales a la sala de té situado en la planta superior. Al igual que las casas típicas de Japón, estos espacios son funcionales y flexibles.
Yoshiharu Tsukamoto y Jorge Almazán explican que en esta zona condiciones básicas del habitar tales como un fácil acceso a la intimidad, a la ventilación natural y a la luz natural se convierten en cuestiones difíciles con las que operar.










